
Acostumbrarse a algo a veces es bueno y a veces es malo.
Bueno, porque si te gusta lo disfrutas al máximo. Malo, porque si en un momento ya no está entonces no sabes como acostumbrarte a vivir sin eso que te gustaba tanto.
Eso me pasa con Martha Sepúlveda, quien fue editora de la revista Pandora del periódico El Caribe, y sus tan fabulosas crónicas. Hoy a dos años de su muerte extraño el sabor autentico de sus escritos, y su maravillosa personalidad, pero también cada detalle de esa revista que una vez editó. Hoy todo es tan distinto, ya Pandora no es nada de lo que fue ayer, yo creo que el cariño con el que se hacen las cosas que realmente importan, es lo que le falta a Pandora. No quiero poner en duda el trabajo de nadie, pero la diferencia es clara.
Gracias Martha por regalarnos tantos momentos felices, no soy la única que ha observado el giro que ha dado la revista desde que partiste, pero muchos nos alegramos porque tu entrega siempre fue más de lo que un buen lector podía esperar.
Sigues viviendo en mi corazón. Nunca te olvidaré.
Bueno, porque si te gusta lo disfrutas al máximo. Malo, porque si en un momento ya no está entonces no sabes como acostumbrarte a vivir sin eso que te gustaba tanto.
Eso me pasa con Martha Sepúlveda, quien fue editora de la revista Pandora del periódico El Caribe, y sus tan fabulosas crónicas. Hoy a dos años de su muerte extraño el sabor autentico de sus escritos, y su maravillosa personalidad, pero también cada detalle de esa revista que una vez editó. Hoy todo es tan distinto, ya Pandora no es nada de lo que fue ayer, yo creo que el cariño con el que se hacen las cosas que realmente importan, es lo que le falta a Pandora. No quiero poner en duda el trabajo de nadie, pero la diferencia es clara.
Gracias Martha por regalarnos tantos momentos felices, no soy la única que ha observado el giro que ha dado la revista desde que partiste, pero muchos nos alegramos porque tu entrega siempre fue más de lo que un buen lector podía esperar.
Sigues viviendo en mi corazón. Nunca te olvidaré.

9 comentarios:
yo hoy me desperté pensando en ella... y si, yo también la extraño. Y la sigo recordando como el ser especial que tuve chance de admirar y recibir igual muestra.
wao justo hoy me encontré con su dirección de correo y pensaba en lo mucho que hace falta. Corazones tan bonitos como el suyo nunca se apagan, quedan encendidas sus palabras en quienes le leímos alguna vez.
Lamentablemente no tuve el honor de conocerle, pero estoy seguro de que Martha es de esas personas que nunca muere!
Me ayudo bastante cuando estaba arrancando, de las pocas que se tomo el tiempo para escucharme y darme una manito sin conocerme.... toda un angel...
Saludos,
Mi querida carolin que gusto me dio haber pasado por aqui y encontrarte.
Saludos desd e Berlin
No tuve el placer de conocerla personalmente, pero amaba su columna y su forma de ver la vida.
Percibo su ausencia en Pandora cada quince dias, no han mantenido su esencia, una lástima.
Un abrazo Carolin
Oh si, nuestra querida Martha, al conocerla el primer día... le tomé un aprecio increíble...recuerdo que andaba yo buscando urgente algo para los días esos...nadie tenía. Por último entré a la que en ese momento era la nueva oficina de Pandora, Martha toda sonriente me dijo: DEJAME VER, porque recientemente nos mudamos pero creo que aparecerá algo entre las cajas... se metió como toda una leona a buzear en las cajas y sin siquiera conocerme, me resolvió el problema... desde ese día esa diminuta mujer de gran corazón ocupó un pedazo grande y especial en el mío...
Paz a sus restos y a su alma...
Espero que haya estado en Paz con Cristo.
Un gusto leerte, lamentable que sea en circunstancia como esta; nunca ha sido facil la perdida, de un ser querido, no importando que sea familar o amigo, no es facil.
Saludos.
http://www.freedom.ws/lary685
siempre re-leo las viejas pandoras... y hasta mi hermano se rie de sus ocurrencias y de sus intentos de amor...
Pero aun nos quedan sus lindos recuerdos
Publicar un comentario en la entrada